El obispo Kettler comenta sobre la presentación de la declaración de bancarrota reorganizacional, Chapter 11

El obispo Donald Kettler se reunió el 28 de Febrero en Albany con pastores y representantes parroquiales de las 131 parroquias de la Diócesis de St. Cloud para informarles sobre la decisión de la diócesis de solicitar la bancarrota reorganizacional de acuerdo al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos. Aunque no se ha establecido una fecha de declaración, ya se está trabajando en la presentación de bancarrota. Dijo que la decisión se ha tomado después de oración constante y discusión en los últimos 21 meses, incluida la consulta continua con los abogados de la diócesis y las víctimas / sobrevivientes.

Obispo Donald Kettler

La Ley de Víctimas de Menores de Minnesota, que levantó durante tres años el estatuto de limitaciones civiles por acusaciones de abuso sexual de menores en el pasado, terminó en Mayo de 2016. Durante ese tiempo, se presentaron 74 demandas civiles contra la diócesis de St Cloud. Las demandas nombraron a 31 miembros del clero que sirvieron en la diócesis y 30 parroquias.

El Visitante, entrevistó al Obispo Kettler sobre su decisión de presentar la bancarrota- reorganizacional ante la corte federal, y lo que significa para la diócesis. La entrevista ha sido editada por su extensión y claridad.

P: ¿Puede explicar un poco más por qué se reunió usted con pastores y líderes parroquiales el 28 de Febrero?

R: Quería una oportunidad para explicarles,a todos juntos, dónde están las cosas con respecto a la resolución de las demandas contra la diócesis, por qué estoy tomando la decisión de avanzar en la presentación de una bancarrota-reorganizacional, y cuál es la visión de este proceso.

P: ¿Cómo planea llevar a cabo la bancarrota reorganizacional?

R: Todavía es demasiado pronto para saber los detalles de cómo van a suceder las cosas. Pero mi deseo es que la diócesis resuelva la mayoría de los problemas con los demandantes y como diócesis, desarrollar un plan de bancarrota antes de presentar una propuesta. Esto reducirá los costos legales y pondrá la mayor cantidad de dinero a disposición de las víctimas y sobrevivientes, que es en última instancia lo que queremos.

También es importante que la diócesis siga operando sus oficinas y ministerios que benefician a tanta gente, católica o no, en el centro de Minnesota. Es importante recordar que este proceso es una “reorganización”, Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, el deudor mantiene control sobre las operaciones bajo supervisión de la corte, no una “liquidación”, para la diócesis. Nuestros ministerios continuarán en servicio.

P: ¿De dónde vendrá el dinero para un acuerdo?

R: Procederán principalmente de las aseguranzas y los activos diocesanos, que incluyen bienes inmuebles y fondos no restringidos.

P: ¿Los fondos de “La Apelación Anual del Obispo para Recaudar Donaciones” se usarán para un acuerdo?

R: No. Este es un fondo restringido. Las contribuciones a la Apelación se contabilizan por separado y se distribuyen a nuestras oficinas y ministerios poco después de que se reciben. Animo e invito a todos a continuar apoyando a “La Apelación Anual del Obispo para Recaudar Donaciones”, no para mi beneficio personal, sino para el buen servicio que nuestros ministerios hacen por nuestra iglesia y nuestras comunidades.

P: ¿La gente perderá empleos?

R: Mi objetivo no es financiar un acuerdo reduciendo personal y ministerios. No podemos proporcionar ministerios sin personal, y nuestros ministerios son cruciales para la misión de la iglesia. Mi esperanza es que cualquier impacto en esta área sea mínimo.

P: ¿Podría la diócesis vender edificios como parte de un plan de bancarrota?

R: Esa es una posibilidad, y tendríamos que encontrar otro lugar donde pudiéramos pagar renta para oficinas y para nuestros ministerios diocesanos.

P: ¿Podría haber más demandas en el futuro?

R: Al declararse la diócesis en bancarrota, cualquier reclamo de abuso pasado contra la diócesis será excluido.

P: ¿Cómo se verán afectadas las parroquias por la bancarrota-reorganizacional de la diócesis? ¿Tendrán las parroquias que contribuir para apoyar los acuerdos con las partes afectadas?

R: No espero que la reorganización afecte las operaciones normales de nuestras parroquias o escuelas católicas en la diócesis. Sin embargo, tiene sentido que las parroquias obtengan su propio abogado para garantizar que sus intereses estén protegidos durante todo el proceso. Alentamos a los párrocos y líderes parroquiales en nuestra reunión del 28 de Febrero a buscar ayuda legal. Una opción que tienen es contratar a un solo abogado para que represente a todas las parroquias juntas a fin de mantener bajos costos de representación legal.

Es posible que el proceso de bancarrota-reorganizacional permita que cada parroquia voluntariamente haga una contribución financiera para un acuerdo general, aún sin estar mencionadas en las demandas actuales de abuso de clérigos, esto protegería a la parroquia de cualquier responsabilidad futura relacionada con la mala conducta sexual del clérigo que ocurrió antes de que la bancarrota fuera declarada. Esto incluye una mala conducta pasada que hasta ahora no se ha denunciado, o que podría denunciarse si la Legislatura de Minnesota volviera a abrir un periódo de tiempo en el estatuto de limitaciones civiles por acusaciones de abuso sexual de menores en el pasado. Aprenderemos más sobre esta posible opción para las parroquias a medida que avance el proceso de bancarrota-reoganizacional.

P: ¿Cómo podemos garantizar que el abuso de menores que generó las demandas no vuelva a suceder?

R: La diócesis continúa cumpliendo con la “Carta para la Protección de Niños y Jóvenes” que los obispos de la Conferencia Católica de Obispos de los Estados Unidos adoptaron en 2002. Tenemos capacitación para crear un ambiente seguro para el personal diocesano, personal de las parroquias y voluntarios que tienen contacto regular con los niños. Los jóvenes de nuestras escuelas católicas y los programas de formación en la fe también reciben capacitación acerca de crear estos ambientes seguros. Continuamos con estos programas y los actualizamos según va siendo necesario. No podemos garantizar que el abuso de un menor nunca vuelva a ocurrir, pero estamos trabajando arduamente para evitarlo.

P: ¿Cuándo anticipa usted, que se presentará ante la Corte Federal la declaración de bancarrota, bajo el Capítulo 11?

R: Aún no hemos establecido una fecha para la presentación. Mantendremos a todos actualizados tanto como sea posible a medida que avance el proceso.

P: ¿Qué deberían hacer los católicos en la diócesis mientras tanto?

R: Les pido a todos que oren por las víctimas y sobrevivientes de abuso. Oren por la diócesis. Oremos por nuestros muchos sacerdotes que trabajan duro todos los días para servir al pueblo de Dios. Oren por mí y por todos los demás involucrados en este proceso para que podamos tomar buenas decisiones.

Espero que esta [entrevista] responda algunas preguntas que la gente tiene. Hay muchas preguntas sobre las que aún no tenemos respuestas. Tenemos que vivir con cierta incertidumbre y en este momento obscuro para nuestra comunidad de fe, hasta que tengamos más información. Y eso nunca es fácil, ciertamente no es fácil para mí. Pero ahí es donde estamos ahora. Compartiremos más información lo mejor que podamos cuando esté disponible.

Estuve hablando con alguien recientemente sobre esta situación y la comparó con lo que los seguidores de Jesús enfrentaron el Viernes Santo.

Siguieron a Jesús durante tres años y vieron todas las cosas buenas que hizo. Luego, fue crucificado y enterrado en una tumba. Puedes imaginar la tristeza, el miedo y la confusión que los discípulos debieron haber sentido. Pero sabemos que Cristo resucitó de los muertos.

Después de la Cuaresma viene la esperanza de la Pascua. Cristo está siempre con nosotros y nunca nos abandona. Él está allí para ofrecer esperanza y curación a las víctimas de abuso, y está allí para ayudarnos a todos nosotros como miembros de la Iglesia a hacer lo correcto y continuar el importante trabajo en la tierra que Cristo nos encargó.

Lo siento mucho por los abusos que algunos miembros del clero cometieron en el pasado, y me disculpo de nuevo con todas las víctimas y sobrevivientes. Continuaremos trabajando arduamente para hacer todo lo posible para garantizar que nuestra iglesia tenga ambientes seguros para los jóvenes de ahora y en el futuro.

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