La Virgen María para los Hispanos

Por Padre Oswaldo Roche
El Visitante

Desde que llegaron los primeros Españoles al continente Americano, el nombre de María, no tenia otro referente sino la de ser la madre de Dios; unida siempre a la divinidad, a las cosas santas, a la dignidad de ser la Virgen, y respetada por todos. Al describirla; nuestros indígenas la asociaban con la madre naturaleza, al mar a las estrellas a lo que ellos llamaban deidades, porque un dios que produce hijos espirituales sólo puede ser una madre del cielo.

Padre Oswaldo Roche

Los Españoles trajeron la imagen de Nuestra Señora del Pilar, porque el día del descubrimiento, el 12 de Octubre de 1492, es el día de Nuestra Señora del Pilar en España, que fue la primera aparición de la Virgen en Zaragoza, Aragón, España, al Apóstol Santiago el Mayor (40 d.c.). Luego vinieron, las vírgenes del Carmen, Lourdes, Fátima, La Medalla Milagrosa, con los Concilios la Asunción, Concepción etc. Lo característico de cada una de ellas, era que todas eran traídas desde Europa y con los esclavos traídos de África sólo se hizo un sincretismo con las deidades africanas.

Hasta ahora, todo parece ser normal para el principio de nuestra evangelización, donde llego primero la madre y luego su hijo; antes de celebrarse la primera misa en América que fue oficiada por el padre Bernardo Boyl, acompañado de 12 sacerdotes, con la presencia de Cristóbal Colón el 6 de enero de 1494 en Puerto Plata, en la República Dominicana, dos años después del descubrimiento, donde se unieron todas las razas en un mismo sentir alrededor del altar, bajo una sola fe.

Con el tiempo, esa misma fe habría que expresarla con los elementos propios de la cultura y la lengua de los indios e indígenas americanos. Las imágenes no lo decían todo, si Dios era el Padre y María era la madre, los hijos tendrían que parecerse en lo físico por lo menos a la madre cuya imagen se podía representar por medio del arte. Es así, que surgen las visiones y apariciones de la Virgen, cuyo rostro era más indígena, otra de tes morena, como la mezcla de las tres razas, la blanca, la negra y india.

No es entonces, por casualidad, que la imagen de Aparecida en Brasil, Coromoto en Venezuela, Guadalupe en México, el Rosario y otras; son producto de la íntima relación de la Madre de Dios con el pueblo, ella se hace presente y le abre el camino a la evangelización. La Iglesia sin María, es una iglesia huérfana. Muchos pueblos se refugian en María y la tienen como madre, protectora, consoladora, amiga, maestra, y señora. Dato curioso es que algunos de los católicos que han dejado la practica y se han sumado a las otras denominaciones cristianas, no han dejado nunca de venerar y respetar a María, la llevan no sólo en el corazón, sino también en su pecho, en una medalla o un busto.

María es la estrella de la evangelización, patrona de las Américas, nuestra guía y nuestra madre. Le pedimos que interceda ante su hijo Jesús, para que junto con el Padre y el Espíritu Santo todos los hijos nos podamos reunir como una sola familia, con una sola fe y un solo bautismo.

Padre Oswaldo Roche, Presbítero misionero en la Diócesis de San Cloud.

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